Hoy hemos comenzado a senderear desde el bonito pueblo costero de Bray. Tras ascender a Bray Head hemos tenido la posibilidad de disfrutar de algunas de las vistas más impresionantes de Bray. La colina domina el final del paseo marítimo y la cruz de piedra sobre la colina es una característica icónica de la ciudad.
Después hemos continuando caminando hacia el sur, mientras frente a nosotros The Great Sugar Loaf Mountain dominaba el horizonte. Esta montaña única se distingue del resto de las demás por su reconocible forma cónica.  Una vez arriba del todo las impresionantes vistas terminaron por dejarnos definitivamente sin aliento.
Y para finalizar, nos hemos ido a tomar algo en un bonito pub de Kilmacanogue.
Mejor imposible. Passion for life!!! 😉