Hoy hemos tenido un día increíble lleno de muy buenas experiencias. Hemos comenzado ascendido a Church Mountain para disfrutar de sus vistas, tras lo cual hemos descendido hasta un círculo de piedra megalítico en el que nos hemos cargado de su energía positiva, ya que, justo después teníamos otra ascensión hasta la Silla Dan Clancy Memorial. Al llegar arriba, unos ositos de peluche sentados en la silla observaban el atardecer desde la cima de la montaña, tal como lo había hecho el difunto Dan Clancy en su infancia.Cerca de la cima de Slievecorragh descansa esta sólida silla de bronce. Al acercarnos hemos podido ver también un anillo de plata en una de las barras de la silla y el nombre «Dan Clancy» escrito en la parte posterior.Durante el descenso hemos pasado junto al famoso cartel original de Hollywood! Y para finalizar hemos visitado un lugar de filmación popular irlandés en el que nos hemos tomado nuestro merecido té bien calentito….
Mejor imposible!!!  😉
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Pompilo
PompiloPompiloPompiloPompiloPompiloHistoria de la Silla de Dan Clancy:
Dan Clancy creció al lado de Slievecorragh (An Sliabh Corrach en gaélico irlandés, que significa «Montaña Rocosa»), en el condado de Wicklow, pero se mudó a Nueva York como adulto. Cada vez que regresaba a Irlanda para visitar a sus hermanos, todos subían la montaña como lo habían hecho cuando eran niños. Allí, veían cómo el sol se hundía en el horizonte y derramaba su brillo de la tarde sobre las llanuras del vecino condado de Kildare.
Lamentablemente, a Clancy se le diagnosticó cáncer mientras estaba en Nueva York. Su hermano Andrew pasó mucho tiempo con él allí, donde discutieron cómo debería conmemorarse a Clancy después de su muerte. La idea de la silla conmemorativa surgió de sus recuerdos de una silla antigua que solía estar en la cocina de la casa familiar.
Clancy murió el 4 de febrero de 2004, a la edad de 31 años. Unos meses después, Andrew, un escultor, comenzó a trabajar en la silla conmemorativa de bronce. Cuando se completó, la familia subió la silla de la montaña y la colocó frente a la vista favorita de Dan. El anillo en la silla y el osito de peluche original para sentarse en él fueron donados por el socio de Clancy en Nueva York.
De manera conmovedora, el peluche ya no está solo, ya que los caminantes de las colinas han agregado a dos amigos de lujo para que lo hagan compañía. A los juguetes también se unen los parientes de Clancy, que se reúnen en el memorial cada año en su cumpleaños y ven la puesta de sol en honor a su familiar perdido.