Sin duda, hoy llevamos de buenos momentos cubierta la memoria, tras nuestra inolvidable Pompilada veraniega.
Comenzamos nuestra aventura ascendiendo a la Poza de Trabuquete, una ruta en la que hemos disfrutado de las magníficas vistas panorámicas de este idílico lugar y en la que los más intrépidos nos hemos dado un fantástico baño. A la vuelta, sitiados tan sólo por los sonidos de la naturaleza, caminábamos paralelos a la garganta de la que ascendía el campanilleo de algunos rebaños de vacas.
Ya en nuestro poblado, cuando la flor del sol comenzaba a estar en su agonía, nos transformamos en seres extraños de otros tiempos, listos para la cena y la fiesta Celta.
Tras la cena, una luna suave bañaba las fachadas de nuestras pallozas y ponía sombras misteriosas, mientras danzábamos al son de la música de nuestra fiesta nocturna y pedimos deseos a la luna en la noche de San Juan….
Al día siguiente albeaba el poblado, cuando los más madrugadores nos disponíamos a desayunar para coger fuerzas antes de hacer algo de escalada, tirarnos en tirolina, tirar con arco y chapotear en las cristalinas aguas de estas magníficas pozas.…
Y por supuesto como es habitual en Multiaventuras Pompilo en muy buena compañía y buen ambiente con Manuela, Cristina, Vicky, Mª Cristy, Roxana, Jesús, Laura Ch, Carmen y Jose.
Disfrutad de las fotos y nos vemos en la próxima excursión mis queridos aventure@s  😉